Este atractivo juego de simulación de acciones invita a los jugadores a sumergirse en el mundo del comercio financiero y la gestión de carteras. El objetivo principal es establecerse como un operador líder mientras navega por las complejidades del mercado de valores. Los jugadores tienen la oportunidad de atraer clientes de alto patrimonio neto, con el objetivo de superar al mercado. El éxito en el juego depende de negociar acciones de manera inteligente, aprovechando diversas fuentes de información, como consejos de expertos, calificaciones de analistas y gráficos técnicos, o incluso dependiendo de su intuición para los movimientos del mercado.
A lo largo del juego, los participantes deben gestionar sus interacciones con organismos reguladores como la SEC. Pueden optar por operar dentro del marco legal o recurrir a prácticas poco éticas, como sobornar a funcionarios. Las decisiones tomadas a este respecto pueden tener consecuencias graves, incluidas acusaciones de malversación de capital o acusaciones de uso de información privilegiada. El dilema ético de mantener una operación que cumpla con las normas versus participar en actividades dudosas agrega profundidad y tensión al juego.
A medida que los jugadores progresan, pueden adoptar el papel de un capitalista de riesgo, donde encuentran ofertas de nuevas empresas, lo que les permite comprar accionistas y asumir el puesto de director ejecutivo. Este ascenso a CEO conlleva una serie de responsabilidades, ya que los jugadores deben tomar decisiones comerciales importantes destinadas a lograr salidas rentables. El juego fomenta el pensamiento estratégico a medida que inician la cobertura de acciones para influir potencialmente en los precios del mercado en función de sus seguidores e influencia.
Para aumentar aún más sus fortunas, los jugadores podrían considerar oportunidades de empleo complementarias, como trabajar en Wendy's, para gestionar mejor sus riesgos financieros. La simulación enfatiza la importancia de mantener un alto nivel de confianza de los inversores; no hacerlo podría resultar en retiros de sus fondos de inversión. Los jugadores enfrentan el desafío de elegir entre administrar un fondo legítimo o participar en un esquema Ponzi, lo que resalta el equilibrio entre conducta ética y éxito financiero.
A medida que los jugadores construyen su imperio financiero, pueden expandir sus operaciones contratando personal, mejorando su espacio de oficina y administrando la moral del personal. El juego también permite inversiones en bienes raíces internacionales, mostrando la riqueza generada a partir de las tarifas ganadas. Con aspiraciones de estar en la cima, los jugadores pueden competir en tablas de clasificación globales, esforzándose por demostrar su destreza comercial e inteligencia financiera mientras interactúan con diversas facetas del ecosistema del mercado de valores.